Tekken Dark Resurrection

PSP supuso un paso cualitativo en el terreno portátil que nos llevó a disfrutar de géneros que antes eran casi exclusivos de las sobremesa. Ni mucho menos estoy diciendo nunca antes hubiéramos visto juegos de lucha en Game Boy o Neo Geo Pocket, pero nada de tal envergadura como Tekken 5. Una conversión de lujo, equilibrada en lo técnico, sin comprometerla en lo jugable y con contenido para un montón de horas. A continuación, mi análisis rápido de Tekken Dark Resurrection para PlayStation Portable.

Análisis de Tekken Dark Resurrection

Gracias a un amigo pude cazar la ultimísima obra de Namco Bandai. Adoro a estos hombrecillos, tal cual hicieron con el tremendo Ridge Racer en el lanzamiento de la portátil, han aprovechado perfectamente las posibilidades de PSP. Personajes bien modelados y escenarios no sobrecargados, un equilibrio entre lo técnico y lo jugable para deleitarnos con fluidos combates a 60 fotogramas. Personalmente, no soporto cuando una desarrolladora se empeña en saturar el apartado gráfico comprometiendo otros aspectos muchísimo más importantes.

He empezado con un tutorial tan básico que ha resultado ofensivo. El japonés es un idioma que escapa a mi entendimiento (por ahora), pero acabo aceptando todos los avisos en pantalla a la primera. No sé cómo lo hago, será la intuición del jugador desarrollada con los años, acertamos a ciegas en el SÍ y en el CONTINUAR. Da igual que no tengamos ni idea.

La primera sorpresa es el plantel de luchadores, inmenso. Seleccioné a Hwoarang, sus patadas letales son bellas y fáciles de encadenar para un novato, ¡llevo años sin tocar un Tekken! A primera vista me ha parecido un poquito mejor que el mito de PSX, Tekken 3, pero una vez finalizado el tutorial, el juego es IMPONENTE. Una jugabilidad perfectamente adaptada, así como un apartado técnico que, bajo mi punto de vista, alberga la mejor estrujación (ME QUEDÉ SIN PALABRAS) de los 222Mhz a los que trabajan actualmente nuestras estaciones de juego portables. No hay margen para más, añadiendo un píxel más en pantalla la consola explota, es un prodigio.

Todo esto está muy bien pero, ¿qué tenemos realmente entre manos? Este Tekken no es más ni menos que una versión portátil del Tekken: Dark Resurrection aparecido en PS2, que a su vez era una conversión de la última revisión del Tekken 5 de recreativa, también apellidado Dark Resurrection. ¿Y qué ofrece en PSP? Diversión a raudales.

Ya he alabado los gráficos pero vuelvo a insistir. Escenarios y luchadores han sido redibujados para adaptarse a las modestas capacidades técnicas de PSP. Se han perdido detalles y polígonos en este proceso, los modelos que vemos en la pequeña pantalla no son comparables a los vistos en PS2. Los escenarios también se han simplificado drásticamente, pero no hasta el punto de considerarse un trabajo poco cuidado. Es todo lo contrario, lo importante es el aspecto global, el equilibrio entre poseer buenos gráficos sin perder fluidez. Esta versión portátil destaca por encima de cualquier otro título actual gracias a la sensación global, dentro del conjunto no hay nada que desentone. Creo que va a ser muy difícil exprimir más el hardware de PSP, cosa de locos mientras Sony no esté dispuesta a desbloquear más velocidad de su CPU.

Tekken ha crecido mucho con los años. Una rutina aporrea botones te hará perder combates, uno tras otro, al enfrentarte con jugadores de cierto rango. Jugando al tuntún, la máquina te humillará en cuanto aumentes el nivel de dificultad. En esta entrega hay un gran equilibrio entre luchadores y no por ser un juego portátil se han recortado golpes, dominar a un solo personaje puede llevarte muchísimo tiempo. Y además, modos de juego para aburrir, de los que destaco el Dojo y el Network.

¿Jugasteis a Virtua Fighter 4? En Tekken: Dark Resurrection podemos crear un personaje, personalizarlos con complementos inútiles pero molones como gafas de sol e ir subiendo de rango poco a poco superando las pruebas del Dojo. La Inteligencia Artificial de ese luchador con el que normalmente jugamos aprende nuestros golpes y estilo de lucha, y podemos subirla a internet para que otros jugadores peleen contra nuestro yo virtual, del mismo modo que nosotros, en el modo Network, también podemos descargar las IA’s de otros jugadores y enfrentarnos a ellos.

Los modos Dojo y Network lo hacen prácticamente infinito, gran añadido.

Soberbio. Compra obligada incluso para jugadores que no son fanáticos de la lucha, lo tiene todo: gráficos fantásticos, jugabilidad y modos de juego muy atractivos. No le pongo un diez porque con la cruceta de algunas consolas podría surgir algún problemilla, las primeras PSP no marcaban bien las diagonales. Tampoco ofrece juego on-line real, pero no se puede tener todo.