Mil seguidores, año nuevo, tarifas nuevas, Correos…

No es un tema relacionado con el mundo de los videojuegos, pero en la vida hay asuntos más importantes que nos afectan a todos, como la dichosa economía. Para mí, que no entiendo de banderas y me hallo en tierra de nadie sin encajar en ningún sitio, me pregunto si algún día un partido político invertirá en felicidad, en la protección y cuidado de su gente, que somos todos, le hayamos votado o no. Si somos una sociedad tan creyente en la maravillosa constitución que a todos nos otorga los mismos derechos, ¿por qué tanta gente sigue pasando penurias? ¿dónde está la vivienda digna y adecuada si incluso uniendo dos sueldos cuesta sobrevivir?

El trabajo no dignifica porque no se trata al trabajador como a un ser humano valioso, no debe extrañarnos si hay quien pasa sus días en el bar y después pide ayudas para subsistir. Si ellos son unos vagos, la sociedad también lo es, pues ésta no le ha sabido querido dar nada mejor: ellos solamente son la consecuencia de algo que ya estaba roto antes de convertirlos en lo que son ahora.

Que haya más trabajos de mierda no quiere decir que el país prospere. Lo único que progresa adecuadamente es la recaudación anual, no importa que los sueldos españoles sean miserables, cada año pagamos más por vivir. No se entiende que en una zona con tantísimas horas de sol al año, con un clima (Barcelona, por ejemplo) que salvo contadas semanas es veraniego o primaveral, todavía existan tantas trabas para que cada uno aproveche esa maravillosa energía libremente. ¿Y qué hay de esas campañas anuales para recordarnos lo malvados que somos? Sí, el agua es la vida misma, el bien más preciado, pero si hay sequía no es porque cada español gaste entre 100 y 150 litros de agua al día, como aseguran los medios. Eso sí, es la excusa perfecta para que el Estado, en lugar de tomar medidas de futuro que nos beneficien a medio-largo plazo, responsabilice a los ciudadanos y paguemos más.

Además de la luz y el agua, a mí también me afecta mucho el aumento de las tarifas anuales de Correos. El año pasado (2017) se llevaron más de 200 euros en envíos realizados por mí, no cuento los envíos de compras que realicé personalmente y me fueron entregados en casa mediante Correos, sólo lo que yo envié. Pues para Correos soy un cliente de segunda, me lo confirmaron indirectamente al preocuparme por mis envíos días atrás. No es que le dieran prioridad a toda la paquetería marcada como “urgente”, es que directamente el resto de paquetes no se estaban entregando, se limitaban a apilarlos. Esta deleznable división entre clases, una discriminación social en toda regla (¿no puedes pagar un envío urgente? pues te fastidias) es además absurda, pues muchos de mis paquetes certificados, debido a su peso o tamaño, son más caros que muchos de los paquetes urgentes que reparten. Correos tardó casi dos semanas en entregarme un paquete de Barcelona a Barcelona, un certificado de casi10 euros que normalmente tardaría un día; el volumen de correo electoral o la Navidad no tuvieron nada que ver, pero sí la ausencia de la palabra “urgente”, esos sí se repartían.

Correos no cumple con los servicios y plazos de entrega exigidos en la Ley Postal. ¿De dónde sale dicha ley? Del Estado. ¿Quién financia a Correos? El mismo Estado. Podemos afirmar que es el propio estado quien no cumple con su propia ley. ¿Qué hacemos? ¿Lo desmantelamos? Es lo que se hace cuando alguien atenta contra nuestros derechos, ¿no?

En fin, para compensarnos por su maravilloso servicio, ¿me van a devolver el dinero de todos los paquetes que llegaron tarde? No, me van a ofrecer nuevos e increíbles precios para 2018. Seguro que ya has leído que las cartas suben 5 céntimos, ¿verdad? En todos los medios nos dicen que los precios suben un 10%, pero no informan sobre los muchos otros servicios de Correos que también suben, y mucho más del 10%. Todos mis envíos serán más caros, algunos hasta un 15% más:

Cartas Certificadas:
Nacional
20 gramos normalizadas 3,15 —> 3,30 euros –> 4.7% más
20 hasta 50 gramos 3,25 —> 3,40 euros –> 4.6% más

50 hasta 100 gramos 3,65 —> 3,80 euros –> 4.1% más

100 hasta 500 gramos 4,85 —> 5 euros –> 3% más
500 hasta 1 kilo 7,50 —> 7,70 euros –> 2.6% más
1 kilo hasta 2 kilos 7,90 —> 8,10 euros –> 2.5% más
Internacional
ZONA1. Europa + Groenlandia
20 gramos normalizadas 4,25 —> 5 euros –> 17.6% más
20 hasta 50 gramos 4,55 —> 5,30 euros –> 16.5% más
50 hasta 100 gramos 5,25 —> 6,05 euros –> 15.2% más

100 hasta 500 gramos 9,30 —> 10,15 euros –> 9.1% más

500 hasta 1 kilo 15,60 —> 16, 55 euros –> 6% más
1 kilo hasta 2 kilos 23,20 —> 24,35 –> 4.9% más
ZONA2. Resto de países
20 gramos normalizadas 4,35 —> 5,10 euros—> 17.2% más
20 hasta 50 gramos 4,85 —> 5,60 euros —> 15.4% más
50 hasta 100 gramos 6,10 —> 6,95 euros —> 13.9% más
100 hasta 500 gramos 12,85 —> 13,75 euros —> 7% más
500 hasta 1 kilo 23,95 —> 24,85 euros —> 3.7% más
1 kilo hasta 2 kilos 39,90 —> 41,15 —> 3.1% más

 

El año pasado (2017), enviar un pequeño paquete de 300 gramos a Estados Unidos me salía por casi 13 euros (sin contar embalaje y caja), exactamente 12,85 (lo he marcado en negrita). Ahora, me costará prácticamente 14 euros. Puede que un 7% más sea poca cosa, pero si tenemos en cuenta que la cifra anterior ya era elevada para un paquete minúsculo que ni siquiera es urgente, me tocará asumir de mi bolsillo un porcentaje aún mayor. Nadie quiere comprar un objeto de 10 euros más otros 14 de envío, y venderlo por 24 con envío gratuito tampoco queda muy bien, da la impresión de ser carísimo. La única solución es aceptar menos beneficio, subir un poco el precio y poner gastos de envío más reducidos. Y de los 10 euros iniciales, menos el 10% aproximado que se llevará eBay, menos la rebaja para que el precio final no asuste a posibles compradores, menos el gastos en materiales… suerte si obtengo 6 ó 7 euros de beneficio por varias horas de trabajo.

Y ojo, solamente he puesto precios de las cartas certificas nacionales e internacionales. ¿Qué ocurre cuando un paquete, al sumar largo, por alto, por fondo, da más de 90 centímetros o uno de sus lados es mayor de 60 centímetros? Pues que ya no puedes enviarlo como carta certificada, por mucho que pese 2 gramos, no te dejan.

Este Sable Espada no podré enviarlo como carta certificada a pesar de su irrisorio peso (es plástico hueco). La broma va a salir por unos 30-40 euros dependiendo del país del comprador, más de la mitad de lo que quería pedir por el artículo. Está muy bien hecho, y vale cada euro que paguen por él, pero otro año más Correos me impide fijar precios competitivos, porque a pesar del dineral que gasto en envíos, para ellos sigo siendo un cliente de segunda. Me consuelo pensando que si los demás pueden, yo no voy a ser menos, así que prefiero ganar poco y seguir vendiendo para poder diseñar cosas nuevas.

La pasada primavera, como al parecer no habíamos aguantando suficiente durante los últimos años (la convivencia llegó a ser imposible con unos ‘vecinos’ que están noche y día de fiesta, no exagero), tuve que recuperar nuestra impresora 3D enterrada bajo un techo que se vino abajo. Ya había abandonado mi viejo espacio de taller anterior donde reparaba consolas antiguas (no podía concentrarme con esos locos al lado), y cuando por fin terminé de preparar un nuevo espacio para trabajar y jugar, vuelta a empezar. El día antes coloqué un sofá en esa misma habitación, pude haberme quedado jugando a la Mega Drive con mi pareja sin saber el peligro que corríamos. Al día siguiente, estuve inspeccionando nuestras herramientas, cogí la tarjeta SD de la impresora, salí de allí hacia el ordenador para copiar unos diseños… y el techo se desplomó. Dos minutos antes yo estaba en esa habitación, y dos minutos después iba a volver allí con los diseños preparados. Si llego a estar ahí, si llego a tardar un poco más en salir o un poco menos en volver, podría no estar escribiendo esto o haberme lesionado gravemente.

Había salido ileso de milagro, pero mi trabajo había desaparecido: herramientas y componentes electrónicos perdidos, piezas de la impresora 3D partidas (pensé que no volvería a funcionar), nuestra Nintendo 64 irreconocible… El impacto psicológico fue más grande de lo que demostré, me hizo mucho daño, es la primera vez que entro en detalles y lo cuento en público. No sé ni dónde están las fotos que hice, las debí borrar, no era capaz de verlas. Pero pronto tratamos de reponernos, en pocos días ya habíamos apartado todas las maderas, yeso y cemento, y empezado a recolectar cada tornillo y tuerca recuperable. Todavía tengo varias cajas con piezas de consolas portátiles llenas de mugre, un montón de pequeños objetos por revisar, aunque hay cosas que doy por perdidas, como mi Game Gear.

Que no te dé pena mi Game Gear, mientras mi familia esté bien, yo estaré bien. No hay nada que importe más. Soy muy positivo respecto a 2018, creo que va a ser un buen año, hasta tenemos un montón de cosas geniales preparadas para revitalizar el canal de Youtube. Sé que a mucha gente le gusta, y no sé por qué, porque tampoco hago nada fascinante, pero querrían contenido nuevo regularmente. Para sentirme bien conmigo mismo y no tener la sensación de que hago el imbécil, que pierdo mi tiempo y el de los demás, necesito mejorar mis vídeos. El problema está en que hacer las cosas a mi manera, requiere tanto tiempo que me agobio y no avanzo, y tampoco puedo abandonar todas mis tareas por subir material a Youtube. Pero si logro que mis vídeos suenen y se vean como siempre he querido, y aporten algo a quien los visualice (esto es lo principal), tendréis LV-481 hasta en la sopa. Si no, habrá que esperar al momento adecuado, ya llegará.

Gracias a los mil seguidores de Youtube. De verdad, no sé qué hacéis ahí, pero mil gracias. Gracias a todas las personas con las que hemos hecho tratos en eBay o Etsy, sin vosotros probablemente no podría mantener esta página y afición. Gracias familia, gracias amigos. Feliz año 2018.

Love is bigger than anything in its way.

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