Los ‘me gusta’ y ‘no me gusta’ empobrecen internet (y a ti mismo)

Acabo de conocer el canal en YouTube de un tipo la mar de majo, su pseudónimo es algo así como TuberViejuner, y le gustan, como a mí, todas las maquinitas de los años 80 y 90. En uno de sus vídeos se preguntaba por qué razón alguna de sus publicaciones había recibido tantos ‘no me gusta’ en tan poco tiempo, una situación que cualquier persona que genere contenido en la red debe aceptar. De verdad, cuanto antes lo hagas, mejor, porque mañana subirás un vídeo nuevo, y antes de que nadie tenga tiempo de reproducirlo al completo, tendrá uno o más dislikes con el único propósito de fastidiarte.

Sí, algunos memos creen que eso molesta o incluso perjudica a tu canal.

En mi opinión, tanto los ‘me gusta’ como los ‘no me gusta’ son parte de una red un poco más imbécil, no valen absolutamente para nada. En ningún caso ayudan a que mejores tu contenido (que es mi principal objetivo, por ejemplo, y seguro que el tuyo también), pero así tienen entretenidos a los tontos, haciéndoles perder el tiempo mientras piensan que forman parte de algo: unos creen que te apoyan y otros creen que te hacen rabiar. Pero tampoco nos puede sorprender, es lo que buscan Youtube, Google, Facebook y cualquier otra empresa de estas, todas las plataformas están pensadas para crear adictos; los sistemas de votaciones son dispensadores artificiales de dopamina, todos los psicólogos lo saben.

Para mantenerse cuerdo en la red, hay que pasar de todas esas memeces y usarla para lo que es: compartir conocimientos, comunicarnos y ayudarnos. Por eso, esta breve opinión se queda aquí y no aprovecho para hacer un vídeo polémico en el que llamo idiotas a los idiotas, porque yo, ni sus visitas quiero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.