Digital Pinball

Vivir pendiente de Saturn desde su primera aparición y elegirla mi sistema de juego principal durante varios años, me dio la posibilidad de conocer todos sus títulos emblemáticos de primera mano. Pero este intento de homenaje con cada una de mis reseñas, no sería completamente honesto si excluyera un gran número de juegos menores que me brindaron diversión por igual. Es el caso de Digital Pinball, lanzado en verano del 95 en territorio europeo y llegado a mi colección un año después a precio reducido.

Primero os pongo en situación. Siempre observé con entusiasmo las mesas de los salones recreativos, se me daban terriblemente mal y me dio por algo peor que malgastar unas cuantas monedas de vez en cuando: insistir -como solo un niño sabe- para que mis padres me compraran uno en miniatura. La mayoría de pinballs de juguete eran bastante malos, hasta los mejores con marcadores digitales, sonido y lucecitas me duraron poco. En cuanto a videojuegos, mi experiencia tampoco fue mucho mejor… No es porque no los hubiera, pero excepto Psycho Pinball de Mega Drive, ninguno de los juegos a los que tenía acceso trasladaba correctamente la experiencia de una gran mesa.

Para mi gusto, la mayoría de videojuegos tipo Pinball que pude jugar se tomaban demasiadas libertades, eran laberínticos y raros a los ojos de un niño, nada que ver con la mesa real de Indiana Jones y su fantasía multicolor. Además, como anécdota, la única vez que me he mareado con un videojuego fue jugando a Sonic Spinball. Casualidad o no, lo alquilé y no pude jugar más de quince minutos seguidos sin sentir nauseas. Con tantas decepciones a mis espaldas, éste se estaba convirtiendo en un género a evitar, pero como solo el hombre comete el mismo error más de una, dos y tres veces…

Desoyendo las recomendaciones de la crítica volví a probar suerte. Digital Pinball no era perfecto, pero encontré lo que buscaba. Cumplía sobradamente con todas mis exigencias, empezando por lo más importante para mí, la ausencia de diseños extravagantes y zonas de juego laberínticas. Las cuatro mesas disponibles imitaban el diseño y la estética de una mesa de pinball auténtica, asimismo prescindía de cualquier tipo de scroll, recurriendo a una cámara estática inclinada para visualizar la mesa en toda su extensión. Adiós a los experimentos, éste era el juego con el que tanto había soñado, un acercamiento realista a las máquinas del millón evitando además antros ruidosos y malolientes.

Hablando de antros, qué recuerdos, y no siempre positivos, cuando la única manera de jugar a alguna recreativa sin alejarte del barrio, era metiéndote en un bar lleno de borrachuzos. Siempre fue lamentable cómo las novedades en videojuegos y máquinas arcade se presentaban junto a las tragaperras. Esta asociación me ha molestado desde niño, creo que es muy fácil distinguir entre una máquina que desarrolla tus reflejos y habilidad, a la que juegas para entretenerte un rato, y otra que te anima a echar una moneda tras otra, captando tu atención con pequeños premios aleatorios mientras esperas un gran premio (también aleatorio) que curiosamente nunca llega.

Como no es el momento de profundizar sobre mi aversión hacia esas máquinas diabólicas, creadas con el único fin de explotar la debilidad mental de sus usuarios, o esos videojuegos que empezaron a utilizar las mismas técnicas repulsivas, continúo con Digital Pinball.

Tal como sucede en los sistemas actuales, Saturn podía mostrar diversas resoluciones de pantalla según las preferencias del desarrollador. Al tratarse de un juego bastante sencillo, compuesto básicamente por imágenes estáticas, no suponía ningún esfuerzo superior optar por la resolución más alta de la consola. La claridad de la imagen fue otro punto a favor del realismo, el nivel de detalle y definición de las mesas no tenía comparación posible con otros juegos de consola, era prácticamente como observar una fotografía en alta resolución tomada con la mejor cámara. Esto son el tipo de cosas que no entendía hace muchos años, me preguntaba por qué Digital Pinball se veía casi como la vida misma, justo aquí empecé a interesarme por asuntos relacionados con la imagen, cableado y configuraciones de vídeo. En este caso, era bien fácil: mayor resolución supone más píxeles en pantalla que permiten generar una imagen más definida.

De todas formas, tanto realismo tiene su contrapartida. No es un videojuego al uso con estructura de videojuego y progresión de videojuego, los únicos eventos durante la partida tienen relación con la temática de la mesa, cómo y cuándo golpees con la bola en lugares determinados para ganar más puntos, pero no hay sorpresas mágicas o fases de bonus que te lleven a lugares secretos. Por esta razón me gustó tanto Digital Pinball, porque es, literalmente, el pinball real que siempre quise cuando era niño, un conjunto de cuatro mesas tan divertido o aburrido como tú consideres esta clase de máquinas.

Hay que tener en cuenta que al tratarse de un juego realista que utiliza una cámara fija con un ángulo y distancia determinados, añadir demasiados elementos en pantalla sería caótico. Las mesas son bastante sencillas y con poca profundidad, pero funcionan bien porque permiten en todo momento seguir la trayectoria de la bola. Los indicadores tampoco suelen entorpecer, nos avisan dónde golpear para activar los eventos de cada mesa y aprovecharlos para acumular la máxima puntuación posible. La física tampoco está nada mal, se juega tan bien como en su día y lo único que echo de menos es más velocidad al descender, pero activar el modo multi-bola suele convencerme de lo contrario, que todo está bien tal como está.

No hay mucho que decir sobre un juego que se juega tal cual se ve, tan directo como sencillo. Presentación excelente aprovechando el modo alta resolución de Saturn, gráficos y sonido de un pinball clásico, varias mesas y un acompañamiento rockero diferente para cada una. Digital Pinball fue un buen exponente de su género y un juego recomendable. Me alegro de haberle vuelto a dedicar un rato. Su secuela no salió de Japón, pronto llegará su turno.

2 comentarios en “Digital Pinball

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.